MEDINACELI » Conoce este bello y auténtico pueblo medieval numantino

La Provincia de Soria, en Castilla y León se caracteriza por tener pueblos casi olvidados, que se mantienen como si estuvieran todavía en el Medioevo. Tal es el caso de Medinaceli, hermoso poblado, mantenido, y cuando se puede, reconstruído, como si estuviéramos haciendo una copia al carbón.

Es increíble la belleza de este lugar; su historia de pugnas entre cristianos y árabes, así como el paso del Cid Campeador, dejaron su herencia en las casas y caminos de piedra, en cada risco que debamos pasar, y así se encuentra, enganchada y amarrada a tiempos pasados, muy lejanos.

¿Por qué visitar Medinaceli?

Para nosotros, auténticos amantes de las calles empedradas, las casas de madera, historias y magia, resulta fascinante recorrer estas tortuosas y angostas callejuelas para descubrir qué ocurrió, quién vivió en ese fantástico Castillo, a cuántas misas y matrimonios concurrieron los antiguos habitantes en sus Iglesias, y en definitiva, cómo era la vida en esos poblados apartados, pero que fungían de lugares de defensa ante ataques de enemigos.

Monumentos y sitios de interés

Nada más aproximarte a la villa de Medinaceli, un pueblo de Soria, impacta a la vista el lugar en el cual se encuentra enclavado, en lo alto de una cima, y a medida que vamos subiendo, nos deslumbra el espectacular paisaje y las vistas de esta localidad.

Tomaremos un breve descanso en la Fuente del Canal, para beber esa agua tan fresca y deliciosa; continuamos y pasaremos frente a la Ermita del Humilladero, muy bien conservada y con una fachada espléndida. Ya nos acercamos al Cristo de Medinaceli, inmensa escultura que vigila todo el valle.

Y nos encontramos con el maravilloso y espectacular Arco romano, único en España, y que servía como puerta de acceso a este poblado. Levantado en el Siglo I, veremos también muy cerca los restos de una calzada romana.

Callejeando llegamos a la Plaza San Pedro, lugar donde se conserva un hermoso “mosaico” que muestra el esplendor de la vivienda donde estaba ubicado. También hay otro mosaico en la Calle San Gil.

Visitamos el Arco o Puerta árabe, única que se mantiene en pie,  para continuar a la Plaza Mayor, amplísima e inmensa, donde destacan los típicos soportales, y veremos, entre otros el Palacio Ducal, construído en el Siglo XVI, actualmente reformado como lugar de exposiciones, habiendo sido declarado Monumento.

 También se encuentra el edificio del Concejo – Alhóndida, donde la parte alta era ocupada por el Concejo, y la parte baja era el área de almacén y lugar de transacciones comerciales de los granos; actualmente es sede del Ayuntamiento.

Al lado está la Plaza donde se ubica la Ermita del Beato Julián, levantada supuestamente sobre los restos de una Sinagoga, y muy cerca se encuentra el nevero árabe, especie de construcción donde se almacenaba hielo.

Otros lugares de Medinaceli que debes conocer

Y por supuesto, el Castillo, actualmente restaurado. Se dice que originalmente era una alcazaba árabe construída en el Siglo X, y en la misma se encuentra enterrado, en algún lugar, Almanzor luego de su derrota en la Batalla de Calatañazor. También se comenta que por estos predios pasó el Cid Campeador.

Actualmente la parte interior sirve como Cementerio para los locales.

En la Plaza La Iglesia, encontramos la Colegiata de Nuestra Señora de la Asunción, enorme y con una altísima Torre-Campanario, visible desde cualquier punto de Medinaceli. Destaca una hermosa talla del Cristo correspondiente al Siglo XVI, además de estar allí el sepulcro de los Duques de esta localidad.

Ya fuera del casco histórico, se ubica el Convento de Santa Isabel, del Siglo XVI, y en muy buen estado. Acá hacen vida de clausura un grupo de monjas, y ofrecen a la venta unos deliciosos dulces artesanales, que hay que probar. A su lado está la Iglesia de San Martín.

Fiestas y Gastronomía en Medinaceli

Una estupenda forma de conocer este encantador poblado es aprovechar de hacer una visita en las fechas en que celebran sus festividades. Las más típicas y concurridas son las dedicadas al Beato Julián, la cual se lleva a cabo en agosto.

En el mes de noviembre se llevan a cabo dos eventos: primero se conmemora el Culto de los Cuerpos Santos, y pocos días después  el Toro Jubilo, fiesta antigua donde se combina el fuego y el toro.

Igualmente, aprovecharemos estas visitas para degustar sus platillos, y hay que probar sus ricos asados,  o las deliciosas migas, la morcilla dulce, acompañado con un torrezno. De postre, vamos a probar las milhojas, o los dulces de las monjas del Convento de Santa Isabel.

La acertada decisión de mantener lo que está en buen estado, y reconstruir aquello en ruinas, ha sido la mejor medida con respecto a Medinaceli, un pueblo con embrujo, donde andar en sus calles estrechas y sinuosas, nos llena de vida y de mucha historia; un poblado muy armonioso que se ha ganado a pulso el título de “Pueblo más bonito de España”.


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