LAROYA » Disfruta de un auténtico turismo rural en este hermoso lugar

Los pueblos del sur de España tienen un encanto especial. Es así que descubrimos, en la Provincia de Almería, un hermoso lugar, casi escondido: Laroya, espacio cautivante que nos invita al descanso, entre sus montañas y la Sierra de los Filabres.

Su encantador paisaje se conjuga perfectamente con este pequeño poblado, lleno de historia y magia, en sus hermosas casas blancas y calles originales de piedra.

El turismo rural, se graduó en esta fascinante aldea, que te invito a conocer.

¿Por qué visitar Laroya?

La belleza de este poblado, se percibe en sus pocas calles sinuosas, los amables habitantes, el estilo de vida sencilla y natural al pie de la montaña, y las leyendas que acá se cuentan.

La magia continúa en sus blancas alturas, esas que llamamos “cerros de mármol”, de cuya explotación todavía se nutre este lugar, además de la ganadería y la agricultura.

Los deportes de aventura y el senderismo también tienen su porción en este espléndido espacio campestre.

Monumentos y sitios de interés

Ingresamos al poblado de Laroya por la Calle Calvario, la cual nos lleva a la Calle Medio, donde se ubica su atractiva Iglesia, construída en el Siglo XVI en ladrillo cocido de tono rojizo, lo cual hace impactante y dramática su fachada.

En el interior se venera la imagen de San Ramón Nonato, y el Altar que ahora se observa reconstruído recientemente con mármol del lugar, contiene una reliquia de este Santo, que además de ser Patrón de la villa, es a quien recurren las mujeres para pedir por sus embarazos.

Esta es la construcción que más resalta de la locación; cobijada por las espléndidas lomas,  al frente se ubica el Ayuntamiento, en la “Plaza de la Constitución”.

Caminando un poco más por estas calles, descubrimos el antiguo lavadero, alimentado por las aguas del arroyo cercano, además del Parque Municipal, que ya nos asoma el medio ambiente del cual podemos disfrutar en esta zona ecológica.

Es así que numerosas rutas parten de este hermoso rincón de Laroya, un pueblo de Almería; se unen diversos senderos que esconden lo más intenso de la flora y fauna que se puede observar en estos parajes.

Podemos disfrutar del sendero de los molinos, mientras caminamos entre huertas y almendros, para  ver los restos de estas antiguas maquinarias, y el molino de Manuel Parra, que es el último todavía en funcionamiento al ser restaurado.

Igualmente, existe el sendero de San Juan de la Cruz, con pocas docenas de placas de mármol donde se plasman algunos versos sobre la naturaleza, que corresponden a este poeta.

También está la ruta en Reúl Alto, que recorre los antiguos caminos que unían este hermoso poblado con las aldeas vecinas, y la cual pasa muy cerca de los legendarios fuegos de Laroya, aquellos sucesos inexplicables que ocurrieron en 1945.

Otros lugares de Laroya que debes conocer

Dentro del mismo pueblo, se puede visitar la Almazara que anteriormente funcionaba en la localidad, y en la cual se procesaba el olivo para extraer el aceite.

Además de lo pequeño que es el poblado, en los alrededores veremos diversos “cortijos”, especie de viviendas que se encuentran desperdigadas en los grandes espacios rurales.

Es así que en el Cortijo Rural El Molino, junto al Rio Laroya, podemos adentrarnos en este estilo de vida al visitar el Museo Etnográfico, donde se encuentran algunas herramientas que se usaban para la labranza, además del antiguo “molino harinero” de agua y el horno de leña.

La Madre Naturaleza entregó lo mejor de sí, cuando creó estos espacios naturales, que nos invitan a disfrutar de la paz, la calma y el silencio que aquí se respira.

Gastronomía y Festividades en Laroya

La tradición culinaria del pueblo de Laroya, se encuentra en la sencillez de sus platos; es así como lo tradicional son las migas o las ollas de trigo. Igualmente veremos que el conejo está presente en su cocina, así como la fritata de tomates y pimientos, o las albóndigas de bacalao.

De la dulcería destacan los roscos fritos y las tortas de manteca junto a los buñuelos.

Asimismo, las festividades invitan a lugareños, vecinos y turistas a compartir, por ejemplo en el mes de enero las hogueras de San Antón, cuando en la noche se enciende el fuego para compartir patatas y embutidos, al son de la música.

En abril se lleva a cabo el día de las meriendas de San Marcos, y el Domingo de Pascua las Cuartetas de Laroya, quizá la más antigua y famosa de sus fiestas, donde un cuartetero va recitando los hechos ocurridos a las personas casadas, de manera jocosa.

Pero la más importante es la festividad del Patrono San Ramón Nonato, durante el verano.

Los laroyenses, se han esmerado en mantener su cultura y costumbres, para continuar con la vida característica de este hermoso lugar. Le dan una cálida bienvenida a todo aquel que guste de la naturaleza y de los pueblos con encanto propio y genuino.

Andar a caballo por la ribera del arroyo, o caminar por los distintos senderos, resulta en la terapia por excelencia para desconectarnos del mundo. A nosotros nos encantó, así que visita este fascinante y acogedor pueblo y redescubre sus bellezas.


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