GÉRGAL » Recorre este antiguo y encantador poblado almeriense

Los tesoros arquitectónicos y artísticos se acumulan en la provincia española de Almería: es así que hoy iremos a Gérgal, un bello poblado de pocos habitantes, ubicado en un espacio natural privilegiado, fronterizo con el Desierto de Tabernas.

Su  centro histórico alberga hermosas edificaciones que cuentan la historia desde que los árabes y musulmanes, pisaron estas fantásticas tierras.

Sus calles estrechas y en pendiente, esas casas blancas, la hermosa Iglesia mudéjar, y por supuesto el magnífico Castillo, son algunos de los muchos lugares que debemos visitar en esta estupenda y antiquísima villa.

¿Por qué visitar Gérgal?

Conocer y recorrer este enigmático lugar, nos llevará a tiempos remotos, donde parece que la vida se detuvo. Se jacta de tener el mejor y más limpio cielo de la comunidad, y unos espacios naturales, como la Sierra de los Filabres, que son absolutamente incomparables.

Todavía mantiene el sabor, tradición y fisonomía original y autóctona, lo cual lo convierte en un destino ideal para disfrutar del medio ambiente, y más recientemente del astroturismo.

Vamos juntos a descubrir las maravillas que nos ofrece Gérgal, recorriendo todos sus espacios urbanos y la vida cotidiana rural.

Monumentos y sitios de interés

Empezamos nuestra búsqueda de tesoros visitando la Iglesia de Nuestra Señora del Carmen, construída probablemente en 1640, sobre el terreno de la antigua Iglesia de Santa María. Su color rojo-dorado se percibe desde la distancia; igualmente destaca la Torre.

El interior está cuidadosamente decorado, y en una reciente reforma se encontraron antiguos frescos en sus paredes.

A su lado está la Plaza de los Caídos por Dios y por España, desde la cual tendremos unas vistas de la villa y sus alrededores.

A pocos pasos se ubica el Ayuntamiento, original edificio civil que data del Siglo XVI, y a un costado está la Plaza Vieja o Plaza de la Constitución, en cuyo centro veremos la sencilla “fuente” de mármol.

Y desde este punto, buscando el norte, veremos en el tope de una loma, el imponente Castillo de Gérgal.

Es una hermosa y sólida fortaleza, en cuyas esquinas se ven las impecables torres; se le percibe solitario en esa cuesta, con las montañas a sus espaldas, lo cual nos produce una sensación extraña en el alma.

Desde el Siglo XV, ha sido construído, saqueado, destruído, ruinoso, reconstruído, y ahora pertenece a una familia de Gérgal, un pueblo de Almería, pero lamentablemente no se puede visitar al ser una residencia privada.

Otros lugares de Gérgal que debes conocer

El pueblo guarda otras obras civiles, no tan imponentes pero muy curiosas, y con mucho encanto.

Por ejemplo, existe el antiguo puente, que une la Calle Sebastián Pérez con el Barrio Pilanos, el cual simula una construcción añeja pero es de finales del Siglo XIX, diseñado con piedras y arcos, y pasa por encima de la Rambla de Gérgal.

Cerca de ella, funcionaba en el pasado, el antiguo lavadero, llamado Fuente de la Cimbra, al cual acudían las mujeres de este poblado a lavar las ropas, hasta mediados de los años 70. No obstante se mantiene la estructura y su espacio físico para poder entender el modo de vida de antaño.

Ya en las afueras de su núcleo urbano, en el lado este de esta preciosa villa, se encuentra la Ermita de San Gregorio, desde la cual se tienen unas vistas muy lindas de este poblado.

Y para cerrar por ahora este paseo, nos iremos a la Sierra de los Filabres, para acercarnos al Observatorio Astronómico de Calar Alto, impresionante lugar desde el cual se puede observar el cielo de Europa en su plenitud.

Los más aventureros podrán hacer esta ruta, a punta de pedaleo en la bicicleta.

Gastronomía y Festividades en Gérgal

En Gérgal, el principal atractivo de su comida es la sencillez para su elaboración, y con ingredientes que se encuentren, según la temporada. Entonces, el paladar se deleita con el caldo colorao, o las migas de pan; igualmente el conejo o la fritá, así como la tortilla de collejas o el ajo blanco.

La dulcería la conforman, entre otras, las magdalenas, los roscos fritos o las Torrijas.

Mientras, para las festividades los gergaleños se vuelcan a las calles cuando en enero se celebran las Fiestas de San Sebastián, también conocidas como “Moros y Cristianos” o la “Fiesta del Santo”, donde los participantes, vestidos con trajes de época simulan un enfrentamiento.

De igual forma, en agosto la fiesta es en honor a la Virgen de Carmen, Patrona de la villa, las cuales se complementan con la “Semana cultural” que mantiene ocupada la Plaza Vieja.

Gérgal es el pueblo con los lugares más maravillosos para descubrir. El campo con los sembradíos se debate en belleza junto a lo agreste que es el paisaje del desierto.

Resulta interesante perderse en sus calles, cual laberinto, y sorprendernos con sus bonitas casas que nos hablan de su pasado morisco. Las fiestas y el ambiente que se respira, nos dicen que los lugareños son alegres, y de esa misma forma se despiden de nosotros, esperando el pronto regreso.


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