BETANCURIA » Un pueblo blanco, la capital histórica de Canarias

Ubicado en medio del Valle del Macizo de Betancuria, la isla de Fuerteventura, en el Archipiélago de las Islas Canarias, esconde el hermoso poblado español de Betancuria, que aunque no cuenta con playas o grandes infraestructuras turísticas, sus escasos habitantes se han ocupado de preservar el encanto de su interesante historia frente a los piratas.

¿Por qué visitar Betancuria?

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Este muy pequeño y bonito pueblo, fundado por los europeos, por allá por 1404, fue la primera capital de las Islas Canarias, y es el lugar en el que quizás verás más vestigios históricos de Fuerteventura.

Ubicada en un pequeño valle carente de costas, lo rodean algunas montañas que añaden algo de verdor a su entorno, lo cual facilitó el resguardo de sus edificaciones religiosas que hasta hoy ofrecen un centro histórico digno de visitar.

Monumentos y sitios de interés

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A la entrada de la villa de Betancuria, se encuentran los restos del primer claustro de Fuerteventura, el Convento de San Buenaventura, fundado en 1416. Del mismo apenas queda nada, pues casi todo fue arrasado en el cruel ataque pirata a la isla de 1593, y sólo se observan 2 pequeños retablos hornacinas de cantería labrada. Sin embargo, haz un alto y disfruta de este lugar.

A pocos metros, la Ermita de San Diego de Alcalá, en relativo buen estado de conservación, tras su abandono en el Siglo XIX, estando hoy día vacía y sin culto.

Entramos a este pueblo de la isla española de Fuerteventura, y buscamos su centro neurálgico, la Iglesia de Santa María de Betancuria, en pleno casco histórico, que data del Siglo XV, destruída por los piratas berberiscos y reconstruída en el Siglo XVII, sigue siendo una de las más bellas de esta isla.

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Verás toda su zona anexa, así como su ayuntamiento y sus casas blancas con balcones muy coloridos. Acá hay una pequeña plaza donde podrás ralajarte, tomar un descanso bajo la sombra de sus palmeras y escuchar el canto de los pájaros.

Visita también el Museo de Arte Sacro situado en una vieja casa, y contemplar en sus salas una importante colección de pinturas, esculturas, vestidos sacerdotales y piezas de orfebrería, representativas del arte sacro de la isla.

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Este pequeñísimo pueblo te permite conocerlo tranquilamente, así que vamos caminando hacia el Museo arqueológico y Etnográfico, situado en otra vivienda tradicional donde te adentrarás en el modo de vida de los aborígenes guanches, y de su mundo mágico-espiritual, para terminar con la primera parte de nuestro recorrido por este poblado canariense.

Otros lugares de Betancuria que debes conocer

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Continuando el trayecto por Betancuria, un pueblo de Fuerteventura, nos dirigimos hacia otros lugares religiosos que conviene visitar, la Ermita de Nuestra Señora de la Peña, edificada en el Siglo XVIII, y la Ermita Santa Inés, donde destaca su pila bautismal y la cantidad de cuadros que se hallan en su interior, ambas declaradas Bien de Interés Cultural con Categoría de Monumento.

Y si hablamos del entorno de este simpático poblado, no puedes dejar de disfrutar de las hermosas vistas que te ofrecen sus miradores, ubicados en diversos puntos de la localidad.

Situado en el Parque Rural, a lo alto de la montaña se encuentra el Mirador de Morro Velosa, desde el cual tienes una vista panorámica del complejo paisaje que conforma el norte y el centro de la isla.

Por otro lado, tienes el Mirador de Guise y Ayose, donde encontrarás dos inmensas esculturas de estos reyes aborígenes, y podrás apreciar los pueblos dispersos en esta llamativa llanura.

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También puedes pasar un día de descanso acudiendo al merendero de El Pinar de Betancuria, una de las zonas más verdes de la isla, para entretenerte entre sus pinos canarios y aprovechar la ocasión, realizando un picnic al aire libre o asadero incluído.

En este municipio español no existen rutas de senderismo, sin embargo, si eres osado, podrás adentrarte en su parque natural y presumir de ascender la montaña. No obstante, existen varios senderos, que incluso están interconectados con otros pueblos aledaños, desde donde dominas visualmente los paisajes, la gran llanura y la vegetación natural e introducida de la villa.

Gastronomía y Festividades en Betancuria

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La gastronomía betancuriana es conocida por su sencillez, básicamente compuesta por pescados y productos de la tierra, sazonadas con mojos y aliños típicos de las Islas Canarias. El plato más antiguo es el gofio amasado, el cual sirven en un zurrón.

Otra especialidad son las papas arrugadas, el puchero canario, asi como los compuestos de pescado frito, pulpo, pichones, cabrito o conejo. Y no olvides probar el queso majorero, preparado con varios sabores y texturas, un queso de cabra de peculiar sabor con merecido reconocimiento internacional.

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Además de su gastronomía, las festividades en Betancuria se destacan en su mayoría por su naturaleza religiosa. De hecho, la expresión que aúna tradición, es el encuentro festivo en torno a la patrona de la localidad, la Virgen de la Peña, su símbolo religioso, cultural y social. En esta jornada, peregrinan miles de personas, algunos ataviados con trajes típicos y llevando sus ofrendas, que van desde flores a productos típicos.

Igualmente, cada 2 de enero se celebra el Auto de los Reyes Magos, el día 5 la Cabalgata de Reyes y el 30 de mayo, todos los pobladores festejan el Día de Canarias, donde los betancurianos muestran su acervo, costumbres y tradiciones con baliles y cantos, entre exposiciones de la artesanía y gastronomía típica de la localidad.

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Betancuria, con sus casas blancas y arquitectura rural, enclavado en un minúsculo valle de Fuerteventura, te permite comprender las vicisitudes de la vida antigua en esta isla, y de los momentos de grandes dificultades de su historia de siglos, pero sigue siendo un bello pueblo español con mucho encanto, entre montañas.