MONTBLANC » Descubre esta interesante villa medieval tras sus murallas

La Provincia española de Tarragona, en la Comarca de la Conca de Barberá, nos presenta en esta oportunidad su hermosa Montblanc o también conocida como Montblanch, ciudad amurallada, con un casco histórico y unas edificaciones medievales, que levantan suspiros y admiración a cada paso que damos por este lugar.

Su asentamiento en un espacio natural hace que se haya convertido, también, en un interesante atractivo turístico.

¿Por qué visitar Montblanc?

La fascinante ciudad de Montblanc, tiene una inmensa reserva de edificios civiles y religiosos en muy buen estado de conservación, a pesar de su edad. Visitar su casco central declarado Conjunto Histórico-Artístico, recorrer sus bellas calles y conocer sus leyendas, colma de imágenes muy realistas nuestras ideas de la vida en los poblados de antaño, con historias de princesas, dragones y luchas por el poder, las cuales cobran vida en esta principesca Villa Ducal.

Monumentos y sitios de interés

Recorramos esta hermosa ciudad medieval, paseando por su pared amurallada, y entramos por el Portal de Sant Antoni, uno de los 4 que quedan en pie. Cruzamos a la Calle Mayor, y ya retrocedemos en el tiempo. Seguimos nuestro andar subiendo por la Calle de la Plebanía, la cual nos guía a una plaza, donde se encuentra la hermosa Iglesia de Santa María La Mayor.

Esta preciosa estructura del Siglo XIV, está en el punto más alto del centro histórico, y desde allí custodia toda la ciudad; no en balde, se le conoce también como la Catedral de la Montaña. La fachada está ricamente decorada, y en su interior podremos ver unos impactantes retablos de entre el Siglo XIV al XVI, y un precioso órgano que data del año 1607.

Rodeando la Plaza de Santa María, encontramos algunos museos, entre ellos el Museo del Pesebre de Cataluña, curioso y atractivo lugar con escenas que ilustran el Evangelio.

Igualmente veremos el Museo Comarcal de la Conca de Barberá,donde se exhiben diversas colecciones referidas a la historia de esta comarca; asimismo el Museo de Arte Frederick Marés, el cual ofrece al visitante una importante exposición de obras religiosas, donadas por este escultor a la ciudad.

Dentro de este Casco Histórico, también pasaremos por el Plá de Santa Bárbara, promontorio que dio origen a este poblado, y en el que se asegura vivieron los primeros habitantes de este sector.

Luego pasamos al Castillo, o mejor dicho, lo que resta de él, pero cuya ubicación nos dá unas vistas espectaculares, y de postal, de Montblanc, un interesante pueblo de Tarragona.

Otros lugares de Montblanc que debes conocer

Queda mucho por conocer, así que enfilamos hacia la Plaza Mayor, auténtico centro de reuniones de la villa desde tiempo ancestrales.

En ella todavía se mantienen muchas de las casas nobiliarias, entre ellas la Casa de los Desclergue con su hermoso escudo en la fachada. Igualmente, veremos el edificio del Ayuntamiento, que aunque esté restaurado, guarda el encanto original.

A un costado de la Plaza Mayor, encontramos la hermosa Fuente del Siglo XIX¸con su abrevadero para animales; realmente, muy linda.

Curiosamente, en los pórticos de algunas edificaciones encontraremos los porches de Cal Malet, lugar donde se volcaba el grano, y se medía la cantidad, de manera bastante precisa.

Por las antiguas calles de piedra, prestemos atención a algunas fachadas, en las cuales veremos pequeños nichos con alguna imagen de santo.

Entonces subimos hacia el Palacio Real, sobria edificación del Siglo XIII donde se supone que residía el Rey de Aragón, durante sus estancias por acá. Actualmente es de propiedad privada, así que sólo disfrutamos de sus paredes y balcones externos.

En la zona afuera de las murallas, cerca de la Torre de San Francisco, tenemos la Iglesia homónima, en la cual cuenta la leyenda estuvo San Francisco de Asís por el Siglo XIII.

Continuamos nuestro recorrido por el exterior de las murallas hasta encontrar la otra entrada: el portal de Bové que nos lleva directo al antiguo barrio de los judíos, donde se cree que había varias sinagogas, un cementerio y hasta un “mikvé” o baño judío.

Fiestas y Gastronomía en Montblanc

Las festividades del encantador poblado de Montblanc, guardan relación con sus eventos ancestrales, es así que en enero en la Fiesta de San Antonio, se lleva a cabo la matanza del puerco.  Los carnavales son muy alegres, mientras que en Semana Santa el poblado se vuelca a las calles a acompañar las Procesiones; asimismo en abril ocurre la más espléndida y destacada fiesta con la Semana Medieval de San Jorge. En mayo, las Ferias de San Matías, y en septiembre la Fiesta Mayor en honor a la Virgen de la Sierra.

La delicia de la cocina “montblanquina” se refleja en los productos del cerdo como la longaniza, embutidos y butifarra blanca.  La calcotada, o cebollas cocidas al fuego se sirven generalmente con carnes, y en cuanto a la pastelería resaltan las almendras cubiertas de pasta dulce, y las cocas de cebolla.

Resulta alucinante disfrutar del aire mágico que se respira en esta hermosa ciudad. Sus calles y edificaciones de piedra, su hermosa muralla, y el entorno que protege a esta magnífica villa, nos hace creer que efectivamente los dragones saldrán de cualquier rincón, y los caballeros andantes pasarán en sus corceles, todo a la luz de la luna llena.


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